Guerras provocadas

White light, black rain, testimonio del dolor dejado por las bombas atómicas en Japón

 

White light, black rain es un documental que recorre la historia de las bombas nucleares arrojadas por Estados Unidos sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, 6 y 9 de agosto de 1945.

 

“El film no es un vehículo para exponer mi opinión. Me limité a exponer las historias de las víctimas para que el público cree sus propias conclusiones”, aseguró el director estadounidense de origen japonés Steven Okazaki.

El Documental recoge testimonios e imágenes inéditas que provocan pavor a muchos espectadores.

En aquel entonces una guerra nuclear era algo inconcebible. Durante la Segunda Guerra Mundial nadie se imaginó las secuelas que dejarían las bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre ambas ciudades japonesas. Más de seis décadas después y con una escalada de conflictos internacionales, lo impensable vuelve a ser posible para Okazaki.

Por eso a través de dramáticas imágenes e historias nunca antes contadas de primera mano por los supervivientes, el director crea conciencia sobre el problema.

En su documental contrastan las cicatrices descomunales que recorren el rostro y los brazos de Shigeko Sasamori y su estremecedora historia de supervivencia, con las declaraciones de Theodore Dutch Van Kira, uno de los pilotos del Enola Gay, el avión que transportó la primera bomba, y que justifica su lanzamiento dadas las circunstancias de la guerra.

Van Kira dice que nunca tuvo pesadillas y que “esa bomba ayudó a salvar muchas vidas”. Son declaraciones difíciles de digerir después de la descripción detallada que Okazaki hace del terreno destruido, de los 9 mil grados Fahrenheit que se alcanzaron en la zona cero de Hiroshima y de los 140 mil que murieron en el acto al estallar la bomba atómica.

“Hay imágenes que son difíciles de ver. De hecho, cuando estaba editando la película las dejé de lado porque me imaginé que el público se saldría de la sala de cine. La gente de HBO me empujó a no autocensurarme”, señaló el realizador radicado en San Francisco.

Fuente: http://periodismoalternativoblog.wordpress.com/2013/08/06/white-light-black-rain-testimonio-del-dolor-dejado-por-las-bombas-atomicas-en-japon/

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2 comentarios

  1. ¡Hola! Estremecedor. Los soldados cumplen órdenes y muchas veces ni saben las consecuencias que traerán sus hechos. Quizás se acortó la guerra y “ahorraron vidas”, pero esas bombas se tiraron en dos objetivos civiles. Si los gobiernos y militares deciden luchar, que luchen entre ellos. Buen aporte. Un saludo.

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    agosto 22, 2013 en 6:04 pm

  2. “Hay imágenes que son difíciles de ver. De hecho, cuando estaba editando la película las dejé de lado porque me imaginé que el público se saldría de la sala de cine. La gente de HBO me empujó a no autocensurarme”, señaló el realizador radicado en San Francisco.

    Me gusta

    agosto 31, 2013 en 10:19 am

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