(Francia) – El Ayuntamiento de Niza ha rechazado la petición cursada por la Subdirección Antiterrorista de la Policía Judicial francesa de eliminar «por completo» 24 horas de grabaciones de seis cámaras de seguridad que contienen imágenes de los momentos de antes, durante y después del atentado del pasado 14 de julio, que dejó más de 80 muertos.

© EP
Imagen del atentado que mató a 84 personas el Día de la Bastilla en el Paseo de los Ingleses en Niza.

La solicitud, de carácter urgente, fue enviada por escrito al centro de supervisión urbana del Ayuntamiento este mismo miércoles, para «evitar la difusión descontrolada de estas imágenes», según ha informado el diario francés «Le Figaro».

De acuerdo con «Nice Matin», la petición ya había sido trasladada verbalmente al día siguiente del atentado por los agentes de la lucha antiterrorista al personal del centro de supervisión urbana de la ciudad, tras proceder a extraer más de 27.000 horas de videovigilancia.

Como argumento, habrían esgrimido «evitar fugas» y que se difundieran imágenes de cómo Mohamed Lahouaiej Bouhlel arrolló con su camión ymató a 84 personas el 14 de julio en el Paseo de los Ingleses de la ciudad.

Según explica el diario local, estas imágenes suelen borrarse automáticamente a los diez días, aunque la ley permite conservarlas durante casi un mes.

Ante la petición cursada por la Subdirección Antiterrorista, el Ayuntamiento de Niza ha decidido rechazarla. El abogado del municipio, Philippe Blanchetier, ha anunciado además que el Ayuntamiento pedirá al fiscal de la República de Niza que secuestre estas imágenes «con el fin de no hipotecar otros eventuales procedimientos que podrían ver la luz más allá de la investigación antiterrorista en curso».

La noticia sobre la inusual petición se ha producido en medio de la polémica sobre las supuestas «mentiras» respecto al despliegue de seguridad que había en la noche del 14 de julio cuando se produjo el atentado. El ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, anunció el jueves una investigación sobre eventuales fallos de seguridad.

«Es la primera vez que nos piden destruir pruebas», ha asegurado una fuente cercana al asunto a «Le Figaro». La Fiscalía de París, con la que el diario ha contactado, ha confirmado esta información y ha precisado que se trata de un hecho concreto en un caso muy particular para «evitar el uso malicioso» de las imágenes.

La Policía Judicial ha indicado que de esta manera pretenden evitar que se dañe «la dignidad de las víctimas» y que estas imágenes no sean utilizadas «por las páginas web yihadistas con fines propagandísticos».