Guerras provocadas

Guerras Mundiales

jajaja, ahora ya no son 6 Millones de judios muertos en el holocausto, ¡¡¡ahora son 15 o 20 Millones según Tele Madrid!!!

El genocidio nazi acabó con más de 15 millones de judíos

http://www.telemadrid.es/programas/el-genocidio-nazi-acabo-con-mas-de-15-millones-de-judios (VER VIDEO)

Un estudio recinte sobre el Holocausto nazi eleva a entre 15 y 20 millones el número de judíos exterminados durante el genocidio más del doble de lo que se suponía hasta la fecha. El Tercer Reich contaba con 30.000 centros de trabajos forzados y unos 980 campos de concentración.

Fuente: http://www.telemadrid.es/programas/el-genocidio-nazi-acabo-con-mas-de-15-millones-de-judios


Hitler murió en América con el apellido Kirchner, según una investigación

El periodista argentino Abel Basti así lo asegura en su libro ‘Tras los pasos de Hitler’.

Hitler no se suicidó una vez que la guerra ya estaba perdida, sino que escapó a Argentina y visitó varios países de Suramérica con distintas identidades falsas, entre ellas la de Kurt Bruno Kirchner que utilizó durante su estadía en Paraguay, según un libro del periodista argentino Abel Basti.

“Tras los pasos de Hitler” es la investigación definitiva sobre el exilio postmortem del líder nazi en Argentina y otros países de la región, que Basti publicó en la editorial Planeta y que resume 20 años de arduo trabajo.

El Führer, quien según la historia oficial se quitó la vida con un disparo en la sien, en realidad huyó de una Berlín asediada por el Ejército Rojo y arribó, en submarino, a la patagonia argentina donde vivió en un campo próximo a la ciudad de Bariloche bajo el nombre de Adolf Schütelmayor, afirma el escritor en su último libro.

Basti, que escuchó por primera vez en 1994 que Hitler había llegado a Argentina semanas después de que finalizara la Segunda Guerra Mundial, contó a Efe que al principio no lo creyó “porque tenía en la cabeza la verdad oficial”.

“Pero en la medida que me movía en círculos alemanes del sur, y otras partes del país, comencé a ver esa posibilidad. Y la terminé creyendo cuando empecé a entrevistar a testigos que habían estado con Hitler en Argentina”, relató el autor.

El periodista, radicado en Bariloche, asegura en su libro que Hitler “no vivió enclaustrado” sino que se trasladaba con total libertad no sólo por el territorio argentino, sino también por países como Brasil, Colombia y Paraguay.

La fuga del jerarca alemán “no hubiera sido posible sin un acuerdo militar entre los nazis y los norteamericanos, que consistía en la salida (de Alemania) de hombres, divisas y tecnología militar para reutilizar todo esto contra el comunismo, a cambio de inmunidad para los nazis y el reciclaje de estos en la estrategia bélica norteamericana”, explicó Basti.

Según el escritor, las principales agencias de inteligencia del mundo, como la CIA estadounidense y el MI6 británico, contaban con informes y fotografías que confirmaban la presencia de Hitler en Suramérica después de 1945.

Basti afirmó que “lo que hacían los servicios secretos era reportar su presencia, pero no actuar para una detención” y que “es obvio” que, si hubiesen querido, podrían haber capturado al líder nazi ya que “así lo demuestran los documentos”.

Durante los dos primeros mandatos del expresidente argentino Juan Domingo Perón (1946-1955), Hitler vivió en la hacienda San Ramón, a unos 15 kilómetros de Bariloche, a la que llegó en tren desde la costa patagónica.

Numerosos son los testimonios citados en el libro que corroboran la presencia del Führer en la región, al asegurar haber estado junto a él o tener un familiar que tenía una relación cercana con el presidente del Tercer Reich.

Tales son los casos de Eloísa Luján, quien era una de las “catadoras” de la comida que se le servía al nazi para asegurar que esta no estaba envenenada, y de Ángela Soriani, la sobrina de la cocinera de Hitler, Carmen Torrentegui, en el tiempo que éste pasó en la finca sureña.

La presencia del líder alemán en aquel rincón de la Patagonia era un secreto a voces, “no era que todos sabían que estaba Hitler en esa hacienda pero los que sí lo sabían, por alguna circunstancia como ser empleados de la hacienda, minimizaron el tema respecto a la importancia del personaje”, comentó Basti.

“Para la gente de campo la guerra prácticamente no existía, no había radio, los diarios llegaban una vez por mes y no cualquiera los leía. Así que sabían que había una guerra pero no tenían la dimensión del conflicto ni tampoco de los personajes en particular”, agregó.

Cuando Perón es derrocado en la llamada Revolución Libertadora (1955), el autor sostiene que muchos nazis se van de Argentina hacia países vecinos, principalmente a Paraguay, y también, aunque hay testigos que aseguran haber estado con Hitler después de esa fecha, el mismo Hitler tuvo que migrar al país guaraní, con el seudónimo de Kurt Bruno Kirchner.

En “Tras los pasos de Hitler”, se cita un testimonio de un exmilitar brasileño hijo de un alto cargo nazi, quien asegura que el Führer falleció el 5 de febrero de 1971 y está sepultado en una cripta en un antiguo búnker subterráneo nazi en Paraguay, donde en la actualidad se levanta un “moderno y exclusivo hotel”.

Basti escribe que la primera semana de cada febrero, el establecimiento hotelero cierra sus puertas para que un grupo exclusivo de nazis pueda honrar a su líder, “el hombre que les cambió la vida, a ellos y a todo el mundo, para siempre”.

Fuente: http://www.elespectador.com/noticias/elmundo/hitler-murio-america-el-apellido-kirchner-segun-una-inv-articulo-477032


Testigos afirman que Hitler fue enterrado en Paraguay en 1973

Un periodista brasileño recaba testimonios de dos personas que aseguran que el líder nazi fue enterrado en un búnker en la capital de Paraguay dos años después de su muerte en febrero de 1971, ocurrida supuestamente entre Chile y Argentina.

Adolf Hitler no murió en Búnker de Berlín en 30 de abril de 1945, sino en algún lugar entre Argentina y Chile el 5 de febrero de 1971. Y posteriormente fue enterrado en la capital de Paraguay. Es la teoría que sostuvo el periodista brasileño Marcelo Netto en una entrevista a la cadena de televisión rusa Zvezda.

Para apoyar esta revolucionaria versión del final del líder nazi, el periodista se basa en los testimonios de dos personas que afirman que Hitler fue enterrado en Asunción en la década de 1970. El periodista entregó a la cadena rusa un videofragmento de entrevista concedida por el sargento brasileño Fernando Nogueira de Araújo, quien afirma que el primero de enero de 1973 asistió al entierro de Hitler en un búnker en Asunción, adonde fue trasladado dos años después de su muerte.

Este testigo y el periodista creen que el cuerpo de Hitler permanezca, probablemente junto con los cuerpos de otros nazis, todavía en este lugar, donde se levanta desde 2003 un hotel. Este terreno, al igual que hace medio siglo, pertenece a una organización que ayudaba a los asilados alemanes y fue elegido como lugar de enterramiento para Hitler probablemente porque ahí hubo un búnker que sirvió de refugio a nazis huidos, cree Netto.

El funeral

De acuerdo con Nogueira de Araújo, el funeral tuvo lugar en “en un terreno abandonado” donde había una “pequeña colina parecida a un túmulo” y estructuras subterráneas de tres plantas. Allí tuvo lugar la ceremonia funeraria, en la que uno de los presentes contó “con pesar” que en febrero de aquel año se cumplían dos años de la muerte de Hitler, mientras se escuchaba un ruido “como si alguien estuviera nivelando el cemento”.

Este testigo tenía entonces 29 años de edad, y fue invitado a la ceremonia por un amigo hijo de un nazi que se trasladó a Brasil después de la guerra. Pero en aquel momento el hombre no supo que estaba siendo testigo del entierro de Hitler, que tenía lugar “bajo sus pies”.

Segundo testimonio

La versión sobre la segunda inhumación de los restos del líder nazi en Paraguay está parcialmente demostrada por otro testimonio, asevera Netto. A juicio del periodista, en la ciudad argentina de Bariloche una mujer que nada sabía sobre el primer testimonio le contó que conocía a una amante de un piloto alemán que exhumó y trasladó los restos de Hitler a Asunción junto con el célebre piloto nazi Hans-Ulrich Rudel.

Versión oficial

Las versiones alternativas sobre la muerte de Hitler abundan porque sus restos ardieron tras su muerte. De acuerdo con la versión oficial, el exlíder germano se suicidó en su búnker en la capital alemana rodeado por el Ejército Rojo. Solo sería identificado posteriormente a través de los dientes de su mandíbula inferior.

Fuente: https://actualidad.rt.com/actualidad/230381-testigos-afirman-hitler-enterrado-1973-paraguay


Ha llegado el “Tiempo para la Verdad” , todos los domingos solo por lifetv.es

– Periodismo independiente en estado puro –

Programa de periodismo de investigación y denuncia que pretende desvelar las mayores mentiras y los grandes enigmas de la humanidad. Magnicidios, guerras provocadas, historia prohibida, dogmas científico-académicos, realidades sociales, etc son los grandes temas que trataremos desde un estilo periodístico absolutamente independiente.

Dirige el activista social Miguel Celades Rex, fundador de los Congresos de Ciencia y Espíritu, Exopolítica, Alimentación Consciente, etc, que tratará los distintos temas aportando las pruebas necesarias para exponer la auténtica realidad. Porque ya es el momento, ya es Tiempo para la Verdad.

Todos los domingos a las 10:00 y a las 12:30 en www.lifetv.es, emisión por satélite a 140 países, TDT y cable.

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¡Por fin lo admiten!: El “Diario de Ana Frank” es FALSO

LA FUNDACIÓN ANA FRANK RECONOCE FINALMENTE QUE EL PADRE FUE AUTOR DE LA NOVELA

Ana-Frank

El diario de Ana Frank se enfrenta a una disputa legal entre quienes defienden que la obra debe estar libre de derechos de autor a partir de 2016 y el Fondo Anne Frank de Basilea (Suiza), que reclama que los derechos de emisión deben seguir vigentes.

Esta fundación con sede en Suiza, que es la propietaria actual de los derechos de edición de los diarios, reclama que el padre de Ana Frank, Otto Frank, es coautor de estos escritos, por lo que los derechos de autor no expirarían en 2016, informó hoy el periódico neerlandés Volkskrant.

La ley vigente en Países Bajos establece que los derechos de autor de una obra expiran 70 años después del fallecimiento del autor, y Ana Frank falleció en marzo de 1945 en el campo de concentración alemán de Bergen-Belsen.

Dado que Otto Frank, hasta ahora considerado solo editor del diario, falleció en 1980, la fundación exige que esta obra siga bajo derechos de autor hasta 2050.

ana frank

Por su parte, la Fundación Anne Frank, encargada de gestionar la casa museo en Amsterdam donde Ana y su familia se refugiaron durante la Segunda Guerra Mundial, declaró que los derechos de autor expiran el próximo año, según recoge el diario neerlandés.

Un calígrafo pudo comprobar, además, que todo había sido escrito por la misma mano y que, por tanto, no podía ser la de Anne Frank.

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Se trata de Minna Becker, perito calígrafo judía, quien afirmó ante el juez, repetidamente, que toda la escritura del diario pertenece a una misma mano (35). Para dilapidar este tema sólo ha hecho falta acceder a las cartas auténticas que Anne Frank escribió de niña a unas amigas, publicadas en los Estados Unidos; la letra de estas cartas sí tiene el aspecto normal de una niña de 10 ó 12 años, lo que no es el caso del “manuscrito original”, que nos revelan a un autor de mayor edad.

La Fundación Anne Frank anunció incluso que ya prepara el lanzamiento de una nueva edición, libre de copyright, de los diarios de Ana Frank, una obra que cuenta con el reconocimiento internacional y está dentro de la lista de patrimonio de laliteratura mundial y documental de la Unesco.

Sus diarios, símbolos del horror de la Segunda Guerra Mundial, han sido traducidos a 70 lenguas y vendidos en 100 países diferentes, y han inspirado a ocho producciones cinematográficas.

El Diario de Ana Frank relata la conmovedora historia de Annelies Marie Frank, una joven judía que se ocultaba de los nazis durante la ocupación alemana de Amsterdam. El libro tenía previsto pasar a formar parte del patrimonio cultural libre el uno de enero de 2016, pero algo se lo ha impedido. Ahora resulta que tiene un nuevo autor.

Las leyes europeas prevén que una obra pasa a formar parte del patrimonio público 70 años después de la muerte de su autor. Anna Frank murió en 1945, así que su diario iba a pasar a liberarse el 1 de enero de 2016. A la fundación suiza que gestiona los derechos del libro (y cobra por ello) no le ha gustado esto, así que han encontrado una treta legal para impedirlo.

diario

Esa treta ha sido nombrar a Otto Frank, padre de Ana, co-autor del diario. Hasta ahora, Otto Frank era solo el editor del libro, la persona encargada de recopilar y publicar los trabajos de su hija. Según lafundación con sede en Basilea, Suiza, el trabajo de Otto Frank a la hora de editar los diarios le hacen merecedor del título de autor, algo que no se había reclamado nunca antes y que resulta muy conveniente para la Fundación. Otto Frank murió en 1980, así que nombrarlo coautor asegura retener los derechos sobre el libro en territorio europeo hasta 2050. El problema no afecta a Estados Unidos, donde los derechos sobre el libro expiran en 2047, 95 años después de su primera publicación.

La maniobra ha generado un problema imprevisto para el Museo de Ana Frank en Amsterdam. La fundación sin ánimo de lucro que gestiona el museo llevaba tiempo preparando ediciones comentadas online del diario que se iban a publicar cuando expirasen los derechos. Maatje Mostart, representante de la casa museo, ha explicado que la publicación de estos trabajos divulgativos gratuitos aún no se ha decidido y siempre se hará de acuerdo a la legalidad. No obstante, Mostart ha rechazado la idea de que ni Otto ni ninguna otra persona puedan ser coautores del diario. El Museo de Ana Frank conserva buena parte de los cuadernos y manuscritos originales de la adolescente.

Juicio esclarecedor
Mayores sospechas nos asaltan, lógicamente, al estudiar el pleito en que se enzarzaron el conocido escritor judío norteamericano Meyer Levin y el padre de Anne Frank. El juicio transcurrió entre 1956 y 1958 ante el County Court House de la ciudad de Nueva York, obteniendo el demandante Meyer Levin un fallo a su favor que condenaba a Otto Frank a abonarle una indemnización de 50.000 dólares de la época por “fraude, violación de contrato y uso ilícito de ideas”; el pleito, que se arregló privadamente después de la sentencia por obvio mutuo interés, versaba sobre la “dramatización escenográfica” y venta del “Diario”. El juez, así mismo judío, era Samuel L. Coleman, quien dictó sentencia en el sentido de que Otto Frank debía pagar a Meyer Levin “por su trabajo en el diario de Anne Frank” (25).

Para cualquier interesado, todo lo referente al caso Levin-Frank está archivado en la Oficina del Condado de Nueva York (N. Y. Country Clerk’s Office) con el número 2241-1956 y también en el New York Supplement II, Serie 170, y 5 II Serie 181 (26). Así pues, la sentencia del juez -y juez judío- en el sentido de que el autor del Diario es Meyer Levin y no la niña, existe (27).

Lo que interesa hacer notar es que de la lectura de la numerosa correspondencia privada de Otto Frank y de Meyer Levin que fue aportada al juicio como prueba de las partes, surge la grave presunción “juris tantum” de que el “Diario” “es substancialmente una falsificación” (28), y que el autor material de esa falsificación fue el igualmente judío Meyer Levin. Levin, en legítima defensa de sus derechos de autor, además de demandar al Sr. Frank por cuatro o cinco millones de dólares por su labor de parafrasear el manuscrito “para el fin que tenía que cumplir…”, pleiteó igualmente contra el productor de cine Kiermit Bloombarden, pues en la película -del mismo título que la obra- aparecen también escenas escritas por él y que no estaban contenidas en el Diario original (29).

Meyer Levin había sido corresponsal en España durante la guerra civil de 1936 a 1939 y más tarde enviado de la Agencia Telegráfica Judía durante los enfrentamientos con los palestinos entre 1945 y 1946. La Enciclopaedia Judaica le reconoce como “el primer escritor en poner en escena el Diariode Anne Frank (1952)” (Vol. 11, pág. 109) (30).

recompensa

Un timo moral

Richard Verrall (que publica bajo el nombre literario de Harwood) advierte que la falsedad del mito de Anne Frank va mucho más allá, es muchísimo más profunda que la eventual falsificación del texto. Reside en la “unilateralidad” y en la “recurrencia infinita” del tema: una perfecta aplicación política de la propaganda actual del viejo tema de la niña inocente atrapada por la maldad exclusiva de los otros, pero que triunfa incluso después de muerta. El mito de Anne Frank, por la fuerza de su impacto sobre la sensibilidad colectiva, se convierte no sólo en símbolo de la “inocente” nación judía perseguida, sino más aún y contra todas las reglas de la lógica, en “prueba indiscutible” de la maldad intrínseca, inmedible, de los perseguidores.

Dresde, Alemania 1945. Reconozcámoslo pronto, en efecto, no importa desde un punto de vista humano que el “Diario” de Anne Frank sea una falsificación o no. Esta niña falleció, víctima del tifus -y no en una “cámaras de gas” inexistente en Bergen o convertida en “pastillas de jabón” que se han revelado una falacia, todo hay que decirlo-; y el padecimiento y muerte de cualquier niño es siempre lamentable.

Pero es importante constatar que los posibles sufrimientos de una niña judía de 14 años, en tiempo de guerra, no son más significativos por el “hecho” de que hubiese escrito un diario, que los sufrimientos tanto o más terribles de otros posibles niños judíos; o que las desgracias infinitamente más numerosas de otros niños alemanes, italianos, japoneses, polacos, rusos o de otras nacionalidades que han sufrido horriblemente por muchos otros motivos en esa misma guerra: despedazados, quemados vivos a millones, mutilados o inválidos para toda la vida a causa de los bombardeos masivos de población civil efectuados por los aliados contra ciudades abiertas alemanas; abandonados en medio del caos ante la muerte o desaparición de sus padres; violados, corrompidos por la barbarie de buena parte de las tropas enemigas. Sólo en el Holocausto alemán de Würzburg, durante los últimos días de la guerra, fueron quemadas 5.000 personas, de entre las cuales más de 100 niñas y mujeres se llamaban Anna, convertidas en cenizas durante la noche del 16 de Marzo de 1945 (44).

¿Pero quién se acuerda de tal suma de horrores sufridos por los no judíos? ¿Quién llora por el niño alemán que, en Dresde, junto a otros 250.000 civiles, mujeres y niños principalmente, corre aullando envuelto en el fuego inextinguible del fósforo líquido? ¿Quién por la niña alemana violada varias veces hasta la muerte por una sucesión de bestias animadas a ello por el judío soviético Ilya Ehrenburg? ¿Quién escribe novelas lacrimógenas por los no menos reales e inocentes niños japoneses de Hiroshima y Nagasaki? ¿Quién por los niños de la misma edad de Anne Frank, masacrados en Paracuellos del Jarama, que en su propio país tampoco cuentan con una calle?. Nadie.

No hay “best sellers” para ellos, no hay “dramatizaciones”, ni 50 ediciones, ni cine, ni teatro, ni bombardeo televisivo, ni campañas en su nombre, ni recogidas de firmas, ni movilizaciones entre los partidos políticos del sistema y sus parlamentarios, ni manifestaciones públicas cincuenta años después, ni nadie que quiera recordarles cambiando el nombre de una calle, por pequeña que esta fuera. ¿Por qué? ¿Tal vez porque no cuentan con un lobby que haga del dolor un negocio sin precedentes? ¿Porque les falta la conveniente orquestación de los “mass-media”, que hacen del sufrimiento ajeno un arma política, con la intención de desarmar moralmente a quienes denuncian semejante hipocresía? ¿O deberíamos ser más atrevidos y decir que, simplemente, porque no son judíos?. Entonces habría que denunciar y perseguir igualmente a aquellos que por dinero o por oscuros intereses políticos y personales hacen, con los niños que han padecido en el pasado, discriminaciones en razón de su raza, religión o ideas políticas de los padres y sólo se acuerdan de unos niños muy concretos y minoritarios, soslayando a los demás. Se trata, sin duda, de un agravio comparativo.

Fuente: https://queleer.com.ve/2016/02/22/la-fundacion-ana-frank-reconoce-finalmente-que-el-padre-fue-autor-de-la-novela/